sábado, 8 de octubre de 2016
Problema de adultierio
Si todo este amor que te turba
en espanto y encubierta villanía,
más de culpas quieres ser sobreseído
alegando que de ti no fue la culpa.
Entonces confundida me pregunto:
¿pero será que me encontré con un parejo
que si los pusiera frente a frente cual espejo
ni siquiera una discrepancia existiría?
A tal punto a llegado tu falsía
que me endilgas toda culpa de haber sido
la urdidora de un error inmerecido
a tu alta y majestuosa investidura.
Que mis lazos cazadores acallaron
en extrema alevosía a tus implores
que ahora se revelan vengadores
a toda la infamia que te he hecho.
Y por lo tanto no me das derecho
de lo que dices tú he cometido
y me mandas derechito al patíbulo
sin siquiera poderme defender.
¡Ay, cielos! Que más debo padecer
por haber equivocado mi camino
y fijarme en un hombre que es casado,
que después de que mi néctar ha libado
¡soy una engañosa y él un cándido engañado!
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