
Qué grata, ¡que grata! es la palabra ausencia
cuando ensimismada me alejo de todo.
Y viene el silencio con tal contundencia,
porque es mi manera, porque es mi modo
de buscar alivio a las ansias mezquinas
que tiene lo etéreo, lo trivial y humano
de este mundo excéntrico, que no se imagina,
que el vivir produce un fatal desgano.
Pero eso se cura con calma y reposo
¡muéstrenme otra forma de sanar la vida!
Pero mientras tanto mi equilibrio nervioso,
que es un tanto frágil, busca su guarida.
cuando ensimismada me alejo de todo.
Y viene el silencio con tal contundencia,
porque es mi manera, porque es mi modo
de buscar alivio a las ansias mezquinas
que tiene lo etéreo, lo trivial y humano
de este mundo excéntrico, que no se imagina,
que el vivir produce un fatal desgano.
Pero eso se cura con calma y reposo
¡muéstrenme otra forma de sanar la vida!
Pero mientras tanto mi equilibrio nervioso,
que es un tanto frágil, busca su guarida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario